La cuota, comprobada
Valor × tipo de gravamen debería dar la cuota íntegra, y cuota − bonificación + recargo debería dar el importe final. Esta herramienta hace esas cuentas con los números de tu propio recibo y te dice si cuadran.
Sube el recibo o la carta de pago del IBI y entiende de dónde sale la cuota: el valor catastral, el tipo de gravamen, las bonificaciones y los recargos — explicados, y comprobados contra las cuentas del propio recibo. Con el original al lado, sin subir nada.
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Por qué esta y no una calculadora más
Buscando ayuda con el IBI solo se encuentran calculadoras genéricas (que piden que introduzcas tú los datos) y guías de «cómo consultar tu recibo». Esta herramienta hace lo que falta: coge el PDF que ya tienes, extrae sus propios números y te explica de dónde sale cada uno — comprobando, con las cifras de tu propio recibo, que las cuentas cuadran.
Valor × tipo de gravamen debería dar la cuota íntegra, y cuota − bonificación + recargo debería dar el importe final. Esta herramienta hace esas cuentas con los números de tu propio recibo y te dice si cuadran.
Valor del suelo, de la construcción y total, base imponible y base liquidable — cada cifra con su etiqueta, en vez de un bloque de números sueltos.
Si tu recibo lleva un descuento (familia numerosa, domiciliación...) o un recargo (fuera de plazo), se identifica y se explica aparte, sin mezclarlo con la cuota base.
El IBI no tiene una plantilla oficial única: cada ayuntamiento u organismo recaudador diseña su propio recibo. Esta herramienta busca las etiquetas habituales, no una posición fija, y te dice con claridad qué ha reconocido y qué no.
Cuatro bloques del documento, ordenados para leerlos de un vistazo.
Referencia catastral, dirección, naturaleza y uso del inmueble; titular o sujeto pasivo, NIF, organismo emisor y ejercicio.
Valor del suelo, de la construcción y total; base imponible, reducción y base liquidable, cuando el recibo los trae.
El porcentaje aplicado y la cuota que resulta, comprobada contra el valor y el tipo que declara el propio recibo.
Descuentos y recargos aplicados, y el importe final del recibo, comprobado contra la cuota más esos ajustes.
Los límites, por delante
Esto toca directamente lo que pagas. Es el peor sitio para que una herramienta gratuita presuma de más de lo que sabe.
Esta separación es el producto. Para el dato exacto de tu municipio o para reclamar tu recibo, ve a la Sede Electrónica del Catastro o a la web de tu ayuntamiento.
El Impuesto sobre Bienes Inmuebles lo cobra cada ayuntamiento sobre el valor catastral de tu propiedad, no sobre su valor de mercado. La fórmula básica es simple —valor por tipo de gravamen— pero cada pieza de esa fórmula tiene su propio nombre en el recibo, y ahí es donde la mayoría de la gente se pierde.
Es un valor administrativo que fija el Catastro, normalmente por debajo de lo que vale tu casa en el mercado. Se compone de dos partes que a veces aparecen desglosadas en el recibo: el valor del suelo y el valor de la construcción. Se actualiza cuando tu municipio revisa su «ponencia de valores», que puede llevar años sin tocarse — no sube cada año como el IPC.
Cuando un ayuntamiento revisa al alza el valor catastral, la ley no deja que la subida se note de golpe en el recibo: durante los nueve años siguientes se aplica una reducción que empieza en el 90 % de la subida y va bajando cada año, así que la «base liquidable» —la cifra sobre la que realmente se calcula la cuota— puede ser algo menor que el valor catastral total mientras dura esa transición. Si tu recibo no menciona ninguna reducción, lo normal es que base liquidable y valor catastral coincidan.
Es el porcentaje que se aplica sobre la base para obtener la cuota íntegra. La ley marca un rango dentro del cual cada ayuntamiento debe moverse — como referencia general, y sin que sustituya la comprobación en tu caso concreto, para inmuebles urbanos suele rondar entre el 0,4 % y el 1,1 %, aunque puede ser distinto según el tipo de inmueble o los servicios que preste el municipio. El tipo exacto del tuyo está en la ordenanza fiscal de tu ayuntamiento.
Sobre la cuota íntegra pueden aplicarse bonificaciones que la reducen (familia numerosa, vivienda de protección oficial, domiciliar el pago, entre otras que decide cada ayuntamiento) o recargos que la aumentan (el más habitual, pagar fuera del plazo voluntario). El resultado de restar las bonificaciones y sumar los recargos es el importe final que aparece en tu recibo.
No. El PDF se abre y se lee dentro de tu navegador. No viaja a ningún sitio. Puedes desconectarte de internet después de cargar la página y la herramienta sigue funcionando.
Es un valor administrativo que fija el Catastro para cada inmueble, no el valor de mercado. Normalmente es más bajo que el precio de venta, y se actualiza solo cuando el ayuntamiento revisa la ponencia de valores de tu municipio, no cada año.
Es el porcentaje que se aplica sobre el valor (o la base liquidable) para calcular la cuota. Lo fija cada ayuntamiento, dentro de los límites que marca la ley — el tipo exacto de tu municipio está en su ordenanza fiscal, no es el mismo en todos los sitios.
Solo lee y explica los datos que ya trae tu recibo, y comprueba que las cuentas cuadran (valor × tipo = cuota, cuota − bonificación + recargo = importe final). No es una calculadora de IBI desde cero ni asesoramiento fiscal.
Lo intenta: a diferencia de otros documentos oficiales, el IBI no tiene una plantilla única, cada ayuntamiento u organismo recaudador (SUMA, diputaciones, servicios provinciales...) usa su propio diseño. Esta herramienta busca las etiquetas habituales en vez de una posición fija, y te dice con claridad qué ha podido leer y qué no.
La nota simple del Registro de la Propiedad del mismo inmueble, con las cargas traducidas y el original al lado.
La letra, el consumo, las emisiones y las mejoras de tu certificado energético, explicadas en claro.
Tu informe de vida laboral convertido en línea de tiempo: huecos, solapamientos y códigos traducidos.
Lagunas reales, meses sin base cotizada y base media por régimen, con el original al lado.
La causa de tu baja traducida y la tabla de cotización de 180 días verificada, con el original al lado.
Audio y vídeo a texto con subtítulos SRT y VTT. Sin registro, sin límite y sin que el archivo salga de tu equipo.
Los datos ocultos de una foto: fecha real, cámara, GPS, credenciales de contenido y señales de IA.
Etiqueta, ficha de cumplimiento en Word y textos para Etsy, Amazon y Shopify. Solo para productos sin marcado CE.